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Año de crecimiento en la banca privada

Para seguir creciendo, la banca privada en España deberá adaptar sus modelos de negocio a los retos actuales en regulación, tecnología y relación con el cliente

Los mayores operadores de banca privada en España, los integrados en las grandes redes de banca universal, debatieron esta semana sobre el futuro de este negocio en un evento en Madrid, dejando algunas reflexiones interesantes y novedosas sobre las tendencias actuales en el sector.

Las firmas de banca privada incluidas en grandes redes comerciales, gestionan en España dos tercios de un volumen total de 660.000 mills € (fuente Funds People) del sector de banca privada, frente al resto de firmas nacionales y extranjeras, que trabajan con modelos de negocio independientes o de nicho.

Según los directivos de las cuatro mayores firmas, 2023 sigue siendo favorable para el sector en términos de crecimiento del volumen bajo gestión, aunque éste se haya ralentizado algo. Y sobre la oferta, tras un negativo 2022 para los clientes, dados los pobres resultados de la mayoría de activos, este año el universo de alternativas de inversión está aportando rendimientos más positivos, sobre todo en la Renta Fija. Algo que propicia la diversificación y el control del riesgo en las inversiones, y favorece que el banquero pueda realizar mejor su trabajo de asesoramiento financiero fiscal a medida en el largo plazo.

Qué hacemos con la liquidez

Sin embargo, hay algunas dudas que estos expertos plantearon en la conferencia sobre banca privada. La principal, cómo aprovechar la buena rentabilidad actual que ofrecen los activos sin riesgo, es decir la liquidez, dada la subida de tipos de interés que al parecer, está llegando a su final, pero que puede dejar los tipos en niveles elevados durante bastante tiempo. Las letras del tesoro, por ejemplo, están aportando retornos cercanos al 4%, y se ha desatado una guerra por el pasivo entre las bancas comerciales.

El cliente de banca privada es eminentemente conservador, más todavía el que está adscrito a una red comercial. Por tanto, ¿les merece  la pena a estos proveedores retener al cliente de banca privada, simplemente con productos que remuneran muy bien la liquidez?

La tentación de hacerlo es fuerte, teniendo en cuenta que venimos de años con tipos en niveles 0 o negativos, en los cuales las bancas privadas sólo encontraban la forma de obtener algo de rentabilidad añadiendo riesgo, preferentemente con activos alternativos. El año 2024 vencerán 26.000 millones de euros invertidos en productos relacionados con liquidez, y las bancas privadas tendrán que pensar cómo gestionar esta oportunidad.

Para el sector esta clase de productos no aporta valor añadido al cliente,  y no facilita planificar a largo plazo su patrimonio desde el lado financiero fiscal (la fiscalidad de los productos de pasivo es peor que la de los fondos). Y también, porque el cambio estructural de los mercados, con tipos de interés elevados, inflación alta, y ralentización o recesión económica según las zonas, amplía mucho el abanico de activos en los que invertir, tanto de Renta Fija como Renta Variable, o Alternativos. El escenario es idóneo para el asesoramiento a medida que ofrece la banca privada.

Activos alternativos, única oferta diferenciadora

Precisamente, los activos alternativos generan dudas tras el reciente cambio en la inversión mínima requerida -baja a 10.000 euros- con vistas a “masificar” este universo de activos y expandir sus ventajas a la gran mayoría de los bolsillos.

Las  firmas del sector no son partidarias de esta rebaja.  Porque la esencia de la gestión alternativa son los productos ilíquidos, que claramente requieren un asesoramiento profesionalizado, y por ello son los más adecuados para inversores de banca privada.

De hecho, los productos alternativos “son los únicos que pueden dar exactamente la misma rentabilidad a todos los clientes, por no ser líquidos” como decía un ponente. Y son “los únicos productos que permiten diferenciar a unas firmas de otras en nuestra oferta valor”.  O dicho de otro modo, la oferta tradicional de productos y servicios ha alcanzado tal madurez y abarca tantas necesidades, que ya no es motivo suficiente para que un cliente cambie su proveedor por otro.

Por tanto, sólo incluyendo activos alternativos, que descorrelacionan la cartera del inversor respecto a los mercados de capitales, se puede plantear una firma de banca privada ser diferencial.  Porque sólo con estos activos, pueden discriminar la oferta para cada tipo de cliente según el segmento en el que está encuadrado.

Sin embargo, como confesaba la mayor firma de banca comercial con unidad de negocio para clientes de banca privada, “la cuota de estos activos en las carteras es muy baja, y casi todo es Real Estate”. Los activos alternativos que se añadirán a las carteras de banca privada, tendrán que invertir en otros ámbitos de la economía real, como “infraestructuras, capital riesgo, deuda privada, y activos relacionados con la transición energética”.  Y la forma de distribuirlos, tendrá que ser típica de la banca privada,  aplicando un enfoque especifico con arquitectura abierta, visión a largo plazo, y estrategias a medida para el cliente.

El baile de fichajes de banqueros

El tradicional optimismo de la banca privada sobre sus perspectivas de crecimiento, que casi siempre se han cumplido, está ligado al gran peso que tiene la banca comercial como depositaria mayoritaria del ahorro de los españoles, y a la capacidad de gestionar ese ahorro en cualquier entorno económico o de mercados.

Los operadores independientes siempre han pensado que los clientes de banca comercial adscritos en el segmento de banca privada, teóricamente menos formados y más “cautivos”, podrían dar el salto a firmas especializadas una vez hubieran conocido otras propuestas de valor diferenciales.   

Pero dada la dificultad a priori de que un cliente cambie de proveedor,  dada la esencia de un modelo que satisface sus necesidades y al final logra fidelizarle, el fichaje de su banquero hacia otra entidad podría ser un catalizador eficaz para conseguirlo. Sin embargo, ¿cuánto influye realmente el baile de fichajes de banqueros privados en este tipo de movimientos? Los expertos coincidieron que no es un tan relevante. Porque fichando banqueros, es más el ruido por los nombres que la cantidad de volumen real que se traspasa, dado que la gran mayoría de banqueros permanece en su firma.

De hecho, las firmas del sector se han preocupado por fomentar la fidelidad de sus gestores de relación con programas de talento junior, talento senior y talento externo. Formación que combina los conocimientos en un mundo complejo como la banca privada, junto a una proyección profesional/promoción interna en las propias entidades. Una de las estrategias clásicas es atraer a banqueros del segmento “affluent” o banca personal al private banking, algo que se ofrece como un incentivo.

En la práctica, al cliente de firmas de banca privada integradas en banca universal, no suele gustarle moverse de una entidad a otra, ya que  la relación personal con su banquero o gestor de relación es tan importante como la reputación y solvencia del proveedor.   

Los drivers del crecimiento

El futuro del sector de banca privada y las palancas para su crecimiento, generaron las reflexiones más novedosas e interesantes por parte de los especialistas. En concreto, al mencionar los “drivers” o palancas que harán seguir creciendo a este negocio.

El primero, “la segmentación tendrá que cambiar”. La práctica de distribuir a los clientes en tramos que definen estándares de calidad de servicio concretos en función del volumen -y los ingresos que generan para pagar dichos estándares y obtener además un margen- podría enfocarse con nuevos puntos de vista.

Este nuevo enfoque se podría basar en identificar a los clientes que realmente necesitan servicios de wealth management, es decir, gestión integral de su riqueza a medida. Con lo cual, no todos los clientes con volumen en la firma superior a 0,5 mills de euros -requisito de la mayoría de operadores- debería pertenecer a banca privada por obligación, y no todos con volumen inferior, tendrían que estar apartados del servicio.  Esto podría ser disruptivo en las unidades de negocio integradas en redes de banca universal.

Otro “driver” podrían ser los cambios en la regulación. La entrada en vigor de RIS (Retail Investments Strategy) es vista como una oportunidad a aprovechar en beneficio de la protección del cliente y de la transparencia, contribuyendo a la fidelización en su proveedor. Prohibir los incentivos estimulará la calidad del asesoramiento, lo que puede diferenciar a unos modelos de servicio frente a otros.  

Y la transformación digital, muy de moda actualmente tras el boom de la inteligencia artificial, podría ser el tercer “driver” para crecer. Pero siempre, bajo el criterio de que el uso eficiente de la tecnología puede ayudar al banquero a mejorar su nivel de calidad en la relación con el cliente, al tiempo que se optimiza su trabajo. Porque las herramientas tecnológicas nunca sustituirán al banquero, un profesional que necesitará seguir trabajando con independencia, cercanía con las necesidades de su cliente, y ausencia de conflictos de interés para tener éxito.

2023, un año propicio para optimizar las carteras con Renta Fija y activos no cotizados

En un reciente evento de la revista Inversión sobre la temática “Inversiones en Banca Privada” varios representantes de bancas privadas locales e internacionales, y de importantes gestoras de fondos internacionales, debatieron sobre las mejores opciones de inversión en 2023, recomendadas para los grandes inversores.

Tras la debacle de los mercados en 2022, un año en el que de forma inusual, se dio una alta correlación entre la Renta Fija y la Renta Variable porque ambos activos cayeron de forma notable al mismo tiempo,  el inicio de 2023 se ha presentado favorable para las inversiones, especialmente en la Renta Fija.

Los expertos debatieron sobre el impacto de esta subida de la Renta Fija en las carteras de los clientes de banca privada, y también del creciente peso de los activos poco correlacionados con los mercados financieros tradicionales, tales como los activos privados o las inversiones alternativas. Activos que se van consolidando como una de las preferencias de inversión para los mayores patrimonios.

Los expertos plantearon si 2023 puede ser para los clientes de banca privada, un ejercicio más estable y con rendimientos mejores que el catastrófico 2022.  La mayoría coincidió en que en estas fases de mercado, los triunfadores son precisamente los activos poco o nada correlacionados con la Renta Fija y la Renta Variable. Eso sí, a costa de una liquidez menor, y de limites mínimos muy elevados para invertir, lo que se ajusta muy bien al perfil de este segmento de inversores.

Dentro del espectro de activos privados, los expertos destacaron las inversiones sostenibles, una ola a la que los clientes de banca privada se están subiendo gracias al fuerte apoyo de gobiernos y reguladores nacionales e internacionales. Aunque los beneficios de  invertir con propósito todavía no se perciben por los clientes en su conjunto, más allá de  alcanzar hitos como la Transición Energética que permitirá llegar a 2050 con  “emisiones netas zero”, y otros objetivos incluidos en los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la ONU. l

En resumen, los expertos coincidieron que el escenario actual de mercados en 2023 puede ser beneficioso en general para los inversores, aunque con ciertas cautelas y condicionantes.  

Visión bancas privadas: 2023, año para mejorar el binomio rentabilidad/riesgo

Las firmas de banca privada siempre trabajan con el foco puesto en superar la rentabilidad real sin riesgo (tipos de interés menos inflación).  Para ello,  aportan una visión a largo plazo adaptada al perfil de riesgo, preferencias de inversión, y horizonte temporal, de cada cliente. Su objetivo final es batir a la inflación en cualquier momento de la economía y los mercados, preservando el patrimonio, y aportando tranquilidad a sus clientes en el largo plazo.

El rally actual en Renta Fija les favorece. Porque, gracias a los altos cupones actuales de los bonos, la parte de las carteras más conservadora, y por tanto más descorrelacionada del riesgo, está generando mayores retornos a los inversores.

Para aprovechar mejor las oportunidades que presenta la Renta Fija en 2023, los banqueros privados creen necesario diversificar. Tanto entre emisiones con diferentes rating, High Yield e Investment Grade, como entre distintos activos de Renta Fija:  bonos corporativos, bonos de gobiernos, fondos “buy & watch” y fondos “buy & hold” que aporten rentabilidades a vencimiento (3-4 años) con TIRes entre 3%-4%. Los banqueros privados creen que es momento de gestionar de forma eficiente la evolución del tramo de medio plazo en la curva de tipos.

Y es momento también, de carteras diversificas y con mayor peso de la Renta Fija, porque el inversor puede acceder a mayores retornos con menor riesgo, algo que sucede por primera vez tras 13 largos años con niveles de tipos reales en negativo.

La altísima liquidez es vista por las bancas privadas como un factor que impulsará el apetito de los inversores en 2023. Y el regreso a la habitual descorrelación entre Renta Fija y Renta Variable, facilitará que los clientes vuelvan a demandar los servicios clásicos de la banca privada que les generan valor añadido, tales como la construcción de carteras, la planificación financiera, o la gestión activa.

El inicio de 2023 ha convencido a los banqueros privados que va a ser un año para la gestión activa, porque dado el escenario actual, puede aportar Alpha en las carteras.  Y también va a ser un año para incluir en las carteras otros activos con baja correlación con los tradicionales y buenas perspectivas de retorno con el riesgo controlado, tales como private equity, infraestructuras, o inversiones alternativas. Activos que ayudan a optimizar el binomio rentabilidad/riesgo.

En cuanto a la Renta Variable, las firmas de banca privada anticipan un 2023 con más episodios de volatilidad -lo acabamos de comprobar con la quiebra y rescate del Silicon Valley Bank- , aunque las perspectivas del activo en general son favorables. Porque se apoyan en un ciclo que está resistiendo más de lo esperado, y en que a lo largo del año, llegará el famoso pivote monetario, que supondrá el cambio de tendencia de política monetaria restrictiva, a expansiva.

Por tanto, al igual que en Renta Fija, el foco debe estar en el medio plazo, si el inversor quiere lograr rentabilidades reales positivas. La descorrelación, la gestión activa, y la búsqueda de activos reales e inversiones temáticas, dominará el escenario inversor en 2023.

Visión gestoras: La gestión activa, aportará valor en un escenario con más alternativas de inversión

La visión de algunas de las mayores gestoras de activos internacionales con presencia en España, estuvo centrada en las oportunidades que se pueden generar, en función del entorno previsto para 2023.  Al igual que las bancas privadas, estiman que la gestión activa será protagonista, porque el 80% de la rentabilidad de una cartera procede del Asset Allocation, y el universo de productos ha crecido muy significativamente, sobre todo con los activos privados, las megatendencias y la inversión sostenible.

En la Renta Fija, las gestoras creen que las subidas de tipos han dejado un escenario de niveles atractivos para la deuda de gobiernos con mayor calidad crediticia -Investment Grade-. Por zonas geográficas, en Estados Unidos optan por deuda a corto plazo, y en Europa, deuda con algo más de duración.

Donde las gestoras ven también valor es en el Crédito, sobre todo empresas con balances saneados que están resistiendo mejor el ciclo. Y en la deuda emergente en aquellos países que han subido tipos, porque aportan retornos muy atractivos.

El impacto de las incertidumbres en la economía les hace ser cautas con la deuda High Yield. Por lo cual, para aprovechar oportunidades es momento de la gestión activa y flexible, herramienta útil para identificar el potencial en deuda de gobiernos, crédito, ratings crediticios, duraciones, y zonas geográficas.

Las gestoras se mostraron también cautelosas respecto al mejor enfoque inversor en Renta Variable en 2023. Porque no se sabe todavía dónde está el techo de la subida de tipos de interés. Por lo que éste va a ser un año para la inversión Value en empresas sólidas y de calidad, que aporten elevados dividendos. Y por zonas geográficas, mejor Europa y Emergentes, que un sobrevalorado Estados Unidos.

Los expertos en gestión de activos, resaltaron además que 2023 será un año para invertir en megatendencias, activos privados, e inversiones sostenibles.

Megatendencias como la Transición Energética, que según los expertos no ha hecho más que empezar; la economía circular (los productos se reciclan, reutilizan y comparten en lugar de desecharse); la tecnología como herramienta que convierte la economía en más eficiente; y el crecimiento de la población. Alguna gestora apuntó también el retorno del crecimiento del consumo en China como relevante para el corto plazo.

Respecto al potencial de los Activos Privados, las gestoras coincidieron con las bancas privadas en que aportan diversificación a la cartera (el número de empresas no cotizadas excede en siete veces el de cotizadas en el mundo), menor nivel de liquidez, y exigen inversiones mínimas elevadas, a pesar de que en España el regulador ha rebajado el capital mínimo a 10.000 euros. Sin embargo, sólo los inversores capaces de asumir dichos niveles de liquidez y comprender el riesgo, apostarán por esta clase de activos. Donde ven el mayor potencial es e

Por último, sobre la Inversión Sostenible que está tan de moda, las gestoras internacionales se mostraron algo escépticas. Porque el exceso de regulación más que beneficiar ha confundido a la industria, dificultando la toma de decisiones. En todo caso, las gestoras ven recorrido en 2023 con algunos activos, como el Hidrógeno Verde, que será imprescindible para el hito de emisiones netas zero en 2050; las infraestructuras sostenibles como el agua, o las energías limpias; y las infraestructuras sociales.

2023: a good year to optimize portfolios with fixed income and unlisted assets

In a recent event organized by Inversión magazine on the topic of “Investments in Private Banking”, representatives of local and international private banks, and of major international fund managers, discussed the best investment options in 2023 being recommended by major investors.

After the market debacle of 2022, a year in which, unusually, there was a high correlation between fixed income and equities because both asset categories fell sharply at the same time, the beginning of 2023 has been favorable for investments, especially in fixed income.

The experts talked about the impact of this rise in fixed income on the portfolios of private banking clients, as well as the growing weight of assets with little correlation to traditional financial markets, such as private assets or alternative investments. These assets are consolidating their position as one of the preferred investments for the highest net worth individuals.

The experts discussed whether 2023 could be a more stable year for private banking clients, with better returns than the horrendous year of 2022.  Most agreed that in these market phases, the winners are assets with little or no correlation with fixed income and equities. However, this comes at the cost of lower liquidity and very high minimum investment limits, which fits the profile of this segment of investors very well.

Within the spectrum of private assets, the experts drew attention to sustainable investment, a wave that private banking clients are riding thanks to strong support from national and international governments and regulators. Nevertheless, the benefits of investing with a purpose are not yet generally perceived by clients, beyond reaching milestones such as the Energy Transition that will allow us to reach 2050 with net zero emissions, and other objectives included in the UN Sustainable Development Goals (SDGs).

In summary, the experts agreed that the current market scenario in 2023 could be beneficial overall for investors, albeit with certain caveats and conditions.  

View of private banks: 2023: a year to improve the risk/return ratio

Private banking firms always work with a focus on outperforming real returns with no risk (interest rates minus inflation).  To do so, they provide a long-term vision adapted to each client’s risk profile, investment preferences and time horizon. Their ultimate goal is to beat inflation in the economy and markets at any time, preserve their clients’ wealth and bring them peace of mind in the long term.

The current rally in fixed income favors them. This is because, thanks to the current high bond coupons, the more conservative, and therefore more risk-decorrelated part of portfolios is generating higher returns for investors.

Private bankers believe that diversifying is necessary to take better advantage of the opportunities presented by fixed income in 2023. Whether it is issues with different ratings, high yield and investment grade, or different fixed income assets:  corporate bonds, government bonds, buy & watch funds and buy & hold funds that provide yields to maturity (3-4 years) with IRRs between 3%-4%. Private bankers believe that now is the time to efficiently manage the performance of the medium-term leg of the yield curve.

It is also the time for diversified portfolios with a greater weight of fixed income because investors can access higher returns with lower risk, something that is happening for the first time after 13 long years of negative real rates.

Very high liquidity is seen by private banks as a factor that will drive investor appetite in 2023. And the return to the usual decorrelation between fixed income and equities will make it easier for clients to once again demand traditional private banking services that generate added value for them, such as portfolio building, financial planning or active management.

The way 2023 began has convinced private bankers that it is going to be a year for active management, because the current scenario can help bring Alpha into portfolios.  And it will also be a year to include in portfolios other assets with low correlation with traditional assets and good return prospects with controlled risk, such as private equity, infrastructure, or alternative investments. Assets that help optimize the risk/return ratio.

As for equities, private banking firms anticipate a 2023 with more episodes of volatility – we have just seen this with the bankruptcy and rescue of Silicon Valley Bank – although the outlook for assets in general is favorable. Because they are resting on a cycle that is holding up better than expected, and on the fact that during the course of the year, the famous monetary pivot will arrive, which will bring a change in trend from restrictive to expansive monetary policy.

Therefore, as in fixed income, the focus should be on the medium term if the investor wants to achieve real positive returns. Decorrelation, active management, and the search for real assets and thematic investments will dominate the investment landscape in 2023.

Management vision: Active management will provide value in a scenario with more investment options

Some of the largest international asset managers with a presence in Spain set their sights on the opportunities that may arise, depending on the expected environment for 2023.  Like the private banks, they believe that active management will play a leading role because 80% of a portfolio’s performance comes from asset allocation. And the product universe has grown very significantly, especially with private assets, mega-trends and sustainable investment.

In fixed income, the managers believe that the rate hikes have left a scenario of attractive levels for government debt with higher credit quality, namely, investment grade. By geographical area, in the United States they are opting for short-term debt, and in Europe for debt with a slightly longer duration.

Where asset managers also believe that value lies in credit, especially companies with healthy balance sheets that are withstanding the cycle better. And in emerging debt in countries that have raised rates, because they provide very attractive returns.

The impact of the uncertainties in the economy leads them to be cautious with high yield debt. Therefore, to take advantage of opportunities it is time for active and flexible management, a useful tool to identify the potential in government debt, credit, credit ratings, durations and geographic zones.

The managers were also cautious about the best approach for investing in equities in 2023. Because it is not yet known where the ceiling of interest rate hikes really lies. So this is going to be a year for value investing in solid, quality companies that pay high dividends. And by geographical areas, Europe and emerging markets are better than the overvalued United States.

The asset management experts also stressed that 2023 will be a year to invest in mega-trends, private assets and sustainable investments.

Megatrends such as the energy transition, which experts say has only just begun; the circular economy (products are recycled, reused and shared rather than discarded); technology as a tool that makes the economy more efficient; and population growth. Some managers also pointed to the return of consumption growth in China as significant in the short term.

With respect to the potential of private assets, the managers agreed with the private banks that these bring diversification to the portfolio (the number of unlisted companies exceeds the number of listed companies in the world by seven times), lower levels of liquidity, while they require high minimum investments, despite the fact that the regulator in Spain has lowered the minimum capital to 10,000 euros. However, only investors capable of assuming such levels of liquidity and who understand the risk will gamble on this asset class. Where they see the greatest potential is in

Lastly, on the subject of sustainable investment, which is so fashionable lately, the international managers were somewhat skeptical. This is because over-regulation has confused the industry rather than benefiting it, making it difficult to make decisions. In any case, the managers see a way forward in 2023 with some assets, such as green hydrogen, which will be essential for the net zero emissions milestone in 2050; sustainable infrastructures such as water or clean energy; and social infrastructures.

Retos de la Banca Privada en 2023: el retorno a los fundamentales

En un evento reciente sobre Banca Privada y Gestión de Patrimonios organizado por Unidad Editorial, varios directivos de destacadas entidades del sector de Banca Privada en España -Andbank, Singular Bank, Banco Mediolanum y Banca March- debatieron sobre los retos y las expectativas para este negocio en 2023. 

Un año que se presenta incierto y con muchos desafíos, según los ponentes del evento. Sobre todo porque en 2022 se han producido circunstancias inusuales en la economía y los mercados, tales como caídas de doble dígito en la Renta Fija, subidas de tipos de interés no vistas desde hace décadas, y alzas significativas de la inflación. 

Además, en 2022 otros hechos han ensombrecido el panorama para los inversores aportando altas dosis de incertidumbre. Hechos como la guerra en Ucrania, la subida de las materias primas impulsada por el corte del suministro de gas y petróleo de Rusia, las tensiones entre China y Taiwan, o la desaceleración de la economía china por la política “Covid Zero”. 

Retos

El complejo 2022 dará paso a un 2023 plagado de retos para la Banca Privada, según los directivos de las entidades especializadas. 

Retos para el crecimiento, porque los operadores tendrán que elegir  con qué modelo -orgánico, o inorgánico- podrán hacer crecer su negocio de forma eficiente;  para la economía, porque será necesario saber el impacto real de la recesión anunciada; para los mercados, porque tras un año con pérdidas en la mayoría de activos,  que en algunos segmentos de la Renta Fija han llegado al doble digito, tanto la Renta Variable como la Renta Fija presentan expectativas al alza, pero con cautela; o para la tranquilidad de los clientes, tras las amenazas provocadas por el endurecimiento regulatorio e impositivo. 

Y por último, el reto de cómo mejorar una reputación muy dañada, tanto en el sector de la Banca como en la Banca Privada, que provocará que en 2023 siga siendo difícil ganarse la confianza de los clientes,  y captar  negocio nuevo. 

Poner al cliente en el centro

Los ponentes coincidieron en que la solución idónea para superar estos retos es volver a los ”básics” del negocio. Es decir, centrarse en los fundamentales de la Banca Privada, negocio cuyo foco es la calidad de servicio y poner al cliente en el centro.  Para ayudarle a navegar su patrimonio en cualquier clase de escenario, y con la ayuda de  una herramienta clave, el asesoramiento especializado proporcionado por su banquero, y apoyado por especialistas en todas las  vertientes de su patrimonio. 

Todo ello, para que el cliente disponga de la distribución de activos más adecuada en cada momento según las circunstancias del entorno de la economía y los mercados.  El banquero privado siempre buscará el “asset allocation” óptimo que permita cumplir los objetivos individuales definidos para el patrimonio de cada uno de sus clientes.  

Por lo que, sólo con la confianza plena del cliente en su gestor de relación, la entidad proveedora de servicios de Banca Privada, podrá saber en realidad cuáles son las intenciones del cliente para con su dinero. Esta premisa, como destacó un ponente, es la clave para poder desarrollar una planificación del patrimonio a largo plazo y a medida.

Una clave que permite lograr la fidelidad del cliente con su proveedor a lo largo del tiempo, generando satisfacción para sus necesidades patrimoniales, financieras y no financieras, e ingresos de una forma estable y prolongada en el tiempo.  

En resumen, según los ponentes de este evento de Banca Privada, todo apunta que en 2023 se intensificará el regreso hacia el modelo de negocio clásico en Banca Privada, el que se apoya en cuidar la relación personal entre el banquero y su cliente a través del “pegamento” que los une, la confianza.

Modelo que se materializa en servicios de valor añadido para clientes de elevado patrimonio, como la gestión activa en las carteras, o el asesoramiento integral para todas las vertientes de su patrimonio. El concepto “gestión integral de patrimonios”, en el cual el rol protagonista es el que juega el Banquero como interlocutor único con el cliente, irá recobrando todo su valor cara a 2023, según los directivos participantes en el evento. 

El banquero está volviendo a ser lo que siempre ha sido, un gestor personal muy cualificado, a quien rodean toda una gama de herramientas y especialistas de apoyo: en avanzada tecnología, en las soluciones a cualquier necesidad de las finanzas del cliente (fiscalidad, planificación generacional, inmobiliario, private equity..) en otros servicios necesarios para la gestión patrimonial,

Y, como apuntaban algunos ponentes, el banquero necesitará  añadir la sostenibilidad dentro de su oferta de asesoramiento. Porque “los clientes todavía no la han asumido como parte esencial de su actividad inversora. Al cliente le parece fenomenal beneficiar al medio ambiente, la gobernanza corporativa y la sociedad, pero todavía no conoce qué es invertir con propósito”. 

Estrategias para crecer en 2023

Los ponentes del evento coincidieron que el crecimiento orgánico será clave en este negocio el próximo año, pese a que 2022 ha sido un ejercicio con abundante actividad corporativa, ante la caída de márgenes, el endurecimiento regulatorio y fiscal, y la inestabilidad en los mercados, que han reducido en general, las ganancias para las entidades especializadas. 

Sin embargo, el gran tamaño del sector -más de 650.000 millones de euros bajo gestión en los diferentes modelos disponibles según Funds People- sigue siendo un argumento convincente para que muchos competidores se disputen la enorme tarta de este negocio. 

Los ponentes, todos ellos pertenecientes a bancos dedicados exclusivamente a la banca privada, defendieron este formato de proveedor: ser un Banco -entidad de crédito- es lo mejor para el cliente, opinan, mejor que una Empresa de Servicios de Inversión, aseguradora, u otros. 

 Porque “es más fácil ganarse la confianza del cliente cuando todas sus posiciones y su operativa se realiza desde una sola entidad, y puedes aportarle productos o servicios tanto para sus necesidades de transaccionalidad o financiación, como para la gestión, asesoramiento, y planificación de su patrimonio”. 

Por tanto, la clave para seguir creciendo en un sector con gran tamaño, será captar banqueros con talento que arrastren a clientes. Varios ponentes coincidieron que hace falta crear un entorno “cómodo” para el banquero, en el que se sienta protagonista de la relación, su remuneración se ajuste sólo a sus logros y expertise en Banca Privada , y se produzca una alineación de intereses entre el banquero, la entidad proveedora, y el cliente.

Challenges for private banking in 2023: the return to fundamentals

At a recent event on Private Banking and Wealth Management organized by Unidad Editorial, several executives from leading private banking entities in Spain -Andbank, Singular Bank, Banco Mediolanum and Banca March- debated the challenges and expectations for the business in 2023. 

It is an uncertain year that is full of complications, according to the speakers at the event. This is especially so because 2022 has seen unusual phenomena in the economy and markets, such as double-digit declines in fixed income, interest rate hikes of a sort not seen for decades and significant rises in inflation. 

In addition, other events in 2022 have cast a shadow over the outlook for investors, creating a high degree of uncertainty. These include events such as the war in Ukraine, rising commodity prices driven by the cut in gas and oil supplies from Russia, tensions between China and Taiwan, or the slowdown in the Chinese economy due to the zero Covid policy. 

Challenges

A difficult 2022 will give way to a 2023 full of challenges for private banking, according to the managers of specialized entities. 

Challenges for growth, because actors will have to choose which model -organic or inorganic- will be able to grow their business efficiently; for the economy, because there will be a need to know the real impact of the expected recession; for the markets, because after a year with losses in most assets that reached double digits in some fixed income segments, upside potential is seen in both equities and fixed income, albeit with caution; or for clients’ peace of mind, after the threats caused by harsher regulatory and tax conditions. 

And lastly, there’s the challenge of how to improve a badly damaged reputation, both in the banking sector and in private banking: this means that in 2023 it will still be difficult to win clients’ trust and attract new business. 

Putting the customer at the center

The speakers agreed that the ideal solution to overcome these challenges is to go back to the “basics” of the business. In other words, to focus on the fundamentals of private banking, a business whose focus is on quality of service and putting the customer at the center.  To help them manage their wealth in any kind of scenario, and with the use of a key tool, the specialized advice provided by their banker, and supported by specialists in all aspects of their wealth. 

All so that the client has the most appropriate asset allocation at all times, in tune with economic and market conditions.  A private banker will always seek optimal asset allocation to meet the individual objectives defined for each client’s assets.  

So only if the client fully trusts their relationship manager will the private banking service provider be able to know what the client’s real intentions are for their money. This premise, as one speaker emphasized, is the key to being able to develop long-term, bespoke wealth planning.

This is key to achieving client loyalty with their provider over time in a way that generates satisfaction for their wealth, financial and non-financial needs, and income in a stable and lasting manner over time.  

In summary, for the speakers at this private banking event, all signs point to an even more decisive return to the classic business model in private banking in 2023, based on nurturing the personal relationship between the banker and client, the glue that binds them together, namely trust.

This model takes the shape of value-added services for high net worth clients, such as active management of portfolios, or comprehensive advisory for all aspects of their assets. The concept of comprehensive wealth management, in which the banker plays the leading role as the sole interlocutor with the client, will regain its full value by 2023, according to the executives participating in the event. 

The banker is going back what he has always been. That is, a highly qualified personal manager, surrounded by a whole range of tools and support specialists: in advanced technology, in solutions to any client’s financial needs (taxation, generational planning, real estate, private equity, etc.) in other services necessary for wealth management.

And, as some speakers pointed out, a banker will need to add sustainability to their advisory offering. Because “clients have not yet accepted it as an essential part of their investment activity. A client thinks it’s great to benefit the environment, corporate governance and society, but they don’t yet know what purposeful investing is.” 

Strategies for growing in 2023

Speakers at the event agreed that organic growth will be key in this business next year. This is despite the fact that 2022 was a year with abundant corporate activity in response to falling margins, harsher regulatory and tax conditions and instability in the markets, which have generally reduced profits for specialized entities. 

However, the sheer size of the industry – more than 650 billion euros under management in the different models available, according to Funds People – remains a compelling argument for many competitors to vie for a piece of the huge pie in this business. 

The speakers, all of them belonging to banks dedicated exclusively to private banking, advocated for this provider format: being a bank – a credit institution – is the best for the client, in their opinion, better than an investment services company, an insurance company, or others. 

 Because “it is easier to gain the client’s trust when all their positions and operations are carried out from a single entity, and you can provide them with products or services for their transaction or financing needs, as well as for the management, advice and planning of their assets.” 

Therefore, the key to continued growth in a large sector will be to attract talented bankers who can attract clients. Several speakers agreed that it is necessary to create a “comfortable” environment for the banker, in which he feels he is the key player in the relationship, where remuneration would be based only on their achievements and expertise in private banking, and there is an alignment of interests between the banker, the provider and the client.

¿Qué es la propuesta de valor en el mundo financiero?

Propuestas de valor en el mundo financiero

La propuesta valor financiera depende de la tipología de cliente en cada operador, y de la aproximación hacia sus clientes que cada uno haya definido. Las propuestas de valor en el mundo financiero son esencialmente tres: para cliente minorista, para cliente de banca de inversión y banca corporativa, y para cliente de banca privada

Para los clientes minoristas, los operadores están reforzando los canales digitales para reducir costes,  y están impulsando servicios como el asesoramiento no presencial. En la parte de producto, han reforzado su oferta con fondos de inversión tanto a corto como a largo plazo, y planes de pensiones. Para lo cual, fomentan un asesoramiento no presencial a través de las directrices de Mifid II, mediante carteras modelo distintas según  la distribución de activos. Y en la parte crediticia, utilizan tanto asesores especializados, como herramientas digitales para impulsar este negocio. 

Los mayores cambios en la propuesta valor se producen en los clientes de banca corporativa y de inversión. Porque la desintermediación bancaria, provocada por los cambios regulatorios, ha generado un boom de nuevos operadores regulados, tales como sociedades, fondos de inversión libre, y otros, que no están obligados a someterse a requerimientos de capital para prestar dinero. 

Esto perjudica a los bancos, que necesitan consumir más capital para prestar a empresas que no cuentan con rating crediticio, o de menor tamaño,  como pymes.  Así, muchas empresas pueden financiarse a menor coste, y en menos tiempo. Y las operaciones se simplifican: por ejemplo, para los préstamos sindicados el agente ya no tiene que ser un banco, puede ser una gran consultora, que incluso se encarga de estructurar operaciones de M&A, deuda, o préstamos. Esto es lo que sucedió con la compra de Inversis por parte de Andbank. 

Y en la propuesta valor para clientes de banca privada, el gran crecimiento del sector, tanto por la mayor población con altos niveles de riqueza, como por el creciente número de competidores, ha reforzado la oferta de productos, y la segmentación. Aumenta la necesidad de asesoramiento, y se universalizan servicios propios de la banca privada hacia clientes con menor patrimonio; es el caso de la Banca Personal, y en ocasiones con la minorista, siempre que el asesoramiento sea automatizado. 

La oferta de productos sofisticados propios de clientes de Banca Privada se ha extendido a otros segmento.  Es el caso de los fondos internacionales, con los que los bancos universales han pasado de ser “monoproducto” a “multiproducto”, para fidelizar a sus clientes frente a los competidores. Una arquitectura abierta que ha impulsado la eficiencia en costes, y con ello los procesos de automatización de las inversiones. 

Para los segmentos de clientes de mayor patrimonio en Banca Privada, los proveedores han ampliado su propuesta valor haciendo realidad la “democratización” de servicios Family Office, específicos de las grandes fortunas y grupos familiares, que se prestan a patrimonios menores. Y en esta línea, muchas entidades no bancarias han centrado su propuesta valor en servicio, dejando la parte de producto y custodia a las entidades en las que el cliente tiene depositado su patrimonio. 

¿Cómo trasladamos y entregamos esa propuesta de valor a nuestros clientes si somos una empresa de servicios financieros?

La propuesta valor es lo más importante en el modelo de negocio de cada proveedor  financiero.  Porque es esencial en su modelo de relación con los clientes, y cada uno la define según los recursos, y la propia estrategia de crecimiento que ha implementado. 

Tras la llegada de Mifid II ,muchas entidades financieras aportan diferentes propuestas de valor a sus clientes en función del formato elegido: bancos, agencias y sociedades de valores, EAFs, gestoras de patrimonio, gestoras de activos, intermediarios, roboadvisors, market places… Las empresas de servicios financieros, por tanto, disponen de una amplia gama de modalidades en su aproximación a los clientes. 

Lo realmente importante, es saber diseñar un modelo de relación que se adapte a las circunstancias de sus clientes, satisfaga al completo las necesidades de sus finanzas, y logre la plena confianza duradera en el tiempo. Modelos que van desde la relación exclusiva a través de canales digitales, hasta el asesoramiento personalizado por parte de gestores expertos de la relación. La experiencia de cliente que cada entidad desarrolla, es el resultado de cómo cada empresa financiera quiere aproximarse a sus clientes para fidelizarlos con una propuesta valor diferente y de calidad.   

¿Cómo influye el cambio regulatorio actual en esa propuesta de valor?

Desde la crisis financiera de 2008, la regulación financiera se ha endurecido mucho, para evitar crisis como las subprime, e intervenciones de los bancos centrales que han inyectado abundante liquidez en el sistema, hasta el punto de provocar que los tipos de interés para la deuda pública hayan estado bastante tiempo en terreno negativo. 

Estas inyecciones de liquidez han reforzado la búsqueda de inversiones alternativas a los mercados tradicionales, buscando mayores rendimientos, como el inmobiliario, capital riesgo, energías renovables, infraestructuras, hedge funds, y otros.

Por ello, el cambio regulatorio ha sido decisivo. BasileaIII, por ejemplo, que regula el consumo de capital para préstamos, ha sido clave para el proceso actual de desintermediación bancaria. La eliminación del secreto bancario ha obligado a registrarse a los inversores que quieren comprar títulos en otros países, como EEUU. Y Mifid II, que busca mayor protección para el inversor, ha supuesto una categorización completa de las tipologías de inversor, y de producto. 

¿La incertidumbre del mercado hace que tengamos que prestar mayor atención a una propuesta de valor más diferencial?

Sin duda. La mayor segmentación bancaria,  es también una respuesta a la incertidumbre del mercado.  Porque se basa en  impulsar distintos modelos de atención que se adaptan a las  necesidades de cada tipología de cliente. De esta forma, los segmentos que son más sensibles a los efectos de los entornos  de incertidumbre del mercado en su patrimonio, como  por ejemplo la banca privada, reciben gracias a la segmentación una propuesta de valor diferencial, y a medida.

¿Por qué es importante el posicionamiento de marca para las entidades financieras?

Los cambios en los modelos de negocio impulsados por la regulación, la abundante liquidez, la mayor competencia, y el continuo incremento de la población que es susceptible de recibir servicios de asesoramiento y gestión por parte de empresas financieras, hacen cada vez más necesario lograr un posicionamiento de marca que refleje la propuesta valor diferencial, y de éxito, que cada entidad financiera quiere implantar como palanca en su estrategia de crecimiento. 

La creciente importancia de la Comunicación en los nuevos modelos de Banca Privada

Comunicación estratégica Financiera

La Banca Privada continúa siendo un negocio que atrae el interés de numerosas entidades financieras, medios de comunicación, reguladores e inversores. Y ello porque, pese a las turbulencias que acechan a la economía y los mercados, y pese a los fuertes cambios regulatorios, el sector sigue creciendo de forma acelerada, un 18% en 2021 según el último informe de Funds People (https://fundspeople.com/monographic/Insights-bancaprivada/)

En España, los clientes de entidades financieras con mayor patrimonio acumulan más de 650.000 millones de euros (Funds People), siendo el volumen medio por cliente 1,17 millones. Y para atenderles, trabajan 4.500 banqueros privados en 800 oficinas, o bien como agentes financieros externos. La mayor cuota de mercado sigue estando en manos de las unidades especializadas de los grandes bancos universales, y en el sector prestan servicios entidades de todo tipo: agencias y sociedades de valores, EAFs, bancos extranjeros, gestoras de patrimonio, roboadvisors, unidades de asesoramiento independiente…

Nuevo escenario

El endurecimiento regulatorio, el debate sobre el uso eficaz de la tecnología, y los cambios en la oferta, son los factores que más han influido para dibujar un nuevo escenario sectorial. 

Desde el lado regulatorio, lo más relevante ha sido la directiva MiFID II, que en general ha resultado beneficiosa para el cliente. MiFID II  ha supuesto pasar de un modelo  muy centrado en la generación de ingresos para el distribuidor y menos en las necesidades del cliente, a otro con mayor independencia en el servicio, transparencia, acreditación efectiva de la calidad en la gestión discrecional y el  asesoramiento, y distribución de productos ajustada a las necesidades reales de los clientes. 

Los precios y los costes para el cliente se han ajustado, y se han definidos nuevos servicios de cobro explícito como el asesoramiento independiente. Un servicio que va poco a poco abriéndose camino, pese a que la mayoría de entidades continúan sin proporcionarlo porque no les resulta rentable. 

Otra novedad regulatoria es la que trata de adaptar las inversiones a las tendencias ESG en toda la industria financiera, aunque las entidades se muestran cautas por el momento, dado el escaso nivel de conocimiento de la inversión sostenible entre la base de clientes de Banca Privada. Por ello, hace falta más formación para los gestores de clientes en esta materia.  

Por último, la tecnología sigue provocando un fuerte debate entre los players del sector sobre cuál es el uso más eficiente de este recurso, en un negocio que se basa en la relación personal entre el cliente y su gestor de relación, que es su único interlocutor con el proveedor financiero. 

Por el momento, parece que la mayoría de operadores están haciendo un uso racional de la tecnología, agilizando los procesos de crecimiento de negocio, y aportando inmediatez en la parte consultiva y operativa demandada por el cliente.  Pero este negocio sigue apoyándose en la confianza como pilar para la estabilidad de la relación a largo plazo, confianza que se apoya en las relaciones personales, y los operadores no creen que la tecnología sustituya al gestor personal en el futuro. 

Novedades en la oferta

Las nuevas macrotendencias de la economía -sostenibilidad, transición energética, globalización-,   y la incertidumbre económica y de mercados tras la crisis financiera de 2008, generaron un escenario con niveles de tipos de interés casi cero durante una década, en el cual dichas macrotendencias han ido ganando protagonismo en las carteras de inversión. 

Ello ha supuesto el boom de las inversiones alternativas, aquellas con mayor descorrelación respecto a los mercados tradicionales. Estas inversiones satisfacen una de las demandas del cliente de Banca Privada: disponer en su cartera de activos que aporten rendimientos estables y consistentes en el largo plazo, independientemente de lo que suceda en el ciclo. 

Se trata de inversiones en la economía real como las inmobiliarias, infraestructuras, energías renovables, y otras, muchas de las cuales están protagonizadas por fondos de Private Equity. Vehículos que, a diferencia de los fondos tradicionales, entran directamente en la gestión de  las compañías a las que se destina el capital de los inversores. 

Además, nuevos segmentos de clientes en Banca Privada están aumentando su presencia  entre los operadores especializados,  tales como los jóvenes emprendedores que lanzan proyectos del tipo start up con éxito, o los family office, que se enfrentan a un entorno más complicado desde el lado regulatorio y fiscal, y requieren mayor asesoramiento y gestión integral para su patrimonio. 

Consolidación sectorial 

Precisamente, la presión regulatoria y sus efectos en los diferentes modelos de negocio, junto a la creciente competencia para captar negocio en esta enorme tarta de 650 Billones de euros, ha impulsado el proceso de compras y ventas de entidades de Banca Privada. Movimientos que tratan de ganar el tamaño suficiente para alcanzar un modelo de negocio rentable, con el nivel de estándares de calidad en el servicio necesario para asegurar la confianza de los clientes en su operador. 

Así, regulaciones como MiFID II, Basilea III o Fatca, han dado lugar a  incrementos generalizados de costes en las entidades, en áreas como Tecnología o Cumplimiento, así como a  reducción de equipos especializados en el negocio de Banca Privada. En algunos casos, ello ha dado lugar al surgimiento de entidades independientes desgajadas de la matriz, que prestan servicios de gestión, asesoramiento o ejecución, pero sin hacerse cargo de la depositaría de las inversiones y de la liquidez del cliente. 

Por tanto, la figura del banquero privado como clave para captar negocio -a priori, si un banquero se cambia de entidad, arrastra a sus clientes- se refuerza, aunque con matices. Los banqueros requieren de talento y de muchas habilidades de relación para tener éxito en su trabajo, pero, si han pertenecido a entidades universales de gran tamaño y solvencia, es difícil saber si el cliente valora más su labor, que la fortaleza y seguridad de la marca.  

La necesidad de dar a conocer el modelo de negocio  

Este escenario con continuos movimientos de consolidación, fichajes de banqueros y equipos, y lanzamiento de nuevos proyectos con diferentes modelos, hace necesaria cada vez más la herramienta Comunicación. Porque el sector atraviesa una fase de “río revuelto” en la que los operadores corren el peligro de no ser bien percibidos por sus clientes, que además tienen a su disposición un creciente número de proyectos distintos con los que trabajar. Proyectos nuevos que, a su vez, quieren darse a conocer en un mercado con muchos competidores. 

Por ello, la Comunicación especializada y con alto componente de signority, indispensable para la Banca Privada,  puede reposicionar a las marcas que están evolucionando en su modelo de negocio, dar a conocer a nuevos proyectos que quieren crecer en Banca Privada, y en general, sirve para explicar a los stakeholders  de cada entidad, las claves que hacen atractivos el modelo de negocio, y cómo se han adaptado al nuevo entorno de transformaciones veloces que afecta al sector de Banca Privada. 

La Comunicación es esencial para generar notoriedad de marca, y prestigio a la imagen de las entidades del sector de Banca Privada. Porque la marca, junto a la relación con el Banquero Privado, y una oferta integral de productos y servicios,  es uno de los atributos que más valoran los clientes. 

Ciclo de vida y retención del cliente de banca privada

¿Conoces cuál es la fase más importante del ciclo del cliente con altos patrimonios?

Muchos creen que después de haber conseguido captar un cliente de banca privada el trabajo ya está hecho. Sin embargo, el siguiente reto es lograr que el cliente se quede a largo plazo y no se vaya a la competencia. Incluso, lograr que comparta su buena experiencia de cliente con amigos y familiares.

Pero esta lealtad no se va a dar por sí sola, debes demostrarle que estás al tanto de sus deseos y necesidades y es importante desarrollar un plan de retención del cliente. En esta fase del ciclo de vida del cliente es fundamental un programa de escucha con la finalidad de obtener información sobre las mejoras a realizar en productos, servicios y en su experiencia de cliente, tanto en el trato y atención como en el asesoramiento recibido.

Los clientes leales llegan a convertirse en embajadores de marca, mientras que las opiniones de los detractores dañan tu imagen y erosionan la confianza que te estas intentando ganar. Por ello, los programas de experiencia de cliente son cada vez más necesarios para aumentar su lealtad.

Etapas del ciclo de vida del cliente de banca privada

En el ciclo de vida del cliente de banca privada hay dos grandes etapas donde los asesores financieros deben contar con los mejores productos y servicios.

Fase de ahorro o acumulación de riqueza

En primer lugar, en la fase de ahorro o acumulación de riqueza, las entidades financieras necesitarán: 

  • Adaptarse al envejecimiento de la población que generará una mayor demanda del ahorro a largo plazo, de su planificación y obligará a adaptarse a un tipo de cliente mayor.
  • Planes de pensiones que tengan en cuenta que se va a fomentar trabajar más años y que la edad legal de jubilación no se utilice como momento para percibir el ahorro generado.
  • Mayor diversificación de productos y servicios de inversión, ya sean fondos de inversión, carteras, planes de pensiones y unit linked, que permitan invertir en un amplio abanico de productos ESG y de productos alternativos.
  • Ofrecer herramientas digitales al banquero privado que le permita seguir ofreciendo un asesoramiento muy “persona a persona” y aproveche todas las ventajas de la tecnología y de los CRM. 
  • Apalancarse en la tecnología para diferenciarse en la experiencia de cliente y  en la personalización del marketing, tanto en la captación, vinculación, fidelización y en el apoyo que reciban los comerciales para  que el cliente reciba una atención híbrida excepcional (presencial y omnicanal).
  • Desarrollar la tecnología y los datos en tiempo real que permitan una gran personalización  en servicios y la asunción de riesgos.
  • Contar con apps que permitan una comunicación continua con el inversor. 
  • Incluir las preferencias y necesidades de los jóvenes que demandarán productos de acumulación menos rígidos y que asocien el ahorro al consumo.

Etapa de utilización de la riqueza y desacumulación

En segundo lugar, la etapa de utilización de la riqueza y desacumulación cada vez será más importante dentro del ciclo de vida del cliente porque casi un tercio de la población española tendrá más de 65 años en 2050. Para ello, las gestoras, los bancos y las aseguradoras deberán potenciar al menos las siguiente áreas:

  • Productos para la conversión de la riqueza acumulada en flujos de rentas diferidas, vitalicias y temporales durante la jubilación, adecuados a una longevidad mayor y más incierta. 
  • Nuevos medios predictivos sobre comportamientos y necesidades de los clientes. Por ejemplo, que los seguros de vida midan el riesgo en  función de la edad biológica y permitan una estimación fiable de la longevidad para percibir rentas durante más tiempo.
  • La hipoteca inversa y la nuda propiedad para financiar jubilaciones más largas convirtiendo la riqueza inmobiliaria en rentas vitalicias.
  • La teleasistencia tanto para productos y servicios financieros como para telemedicina, salud digital, asistencia sanitaria y ayuda a domicilio.

Para conseguir una buena gestión del ciclo de vida del cliente de altos patrimonios, se requiere poner en marcha programas de escucha activa para aprender a servir mejor al cliente y demostrarle que sigues al tanto de sus necesidades y deseos.

[White Paper] Las claves del escenario post Covid en la economía y en el sector financiero

El riesgo de las criptomonedas, el incremento de deuda y las perspectivas de inflación serán elementos clave en la economía post COVID-19.

El White Paper ‘Claves del post Covid19 en el sector financiero’ analiza el entorno macroeconómico actual tras la pandemia Covid-19 y los posibles escenarios para la recuperación económica.

Adelántate a los cambios y retos del ámbito financiero: la regulación, los valores refugio o las criptomonedas. Un entorno en el que tendencias como la digitalización o la sostenibilidad son críticas para el sector.

Te invitamos a descubrir las tendencias clave para el sector . Anticipa tus decisiones.

La tokenización, una revolución más profunda que la del bitcoin

Posiblemente el bitcoin y las criptomonedas sean solamente la punta del iceberg de toda la innovación y la disrupción en modelos de negocio que van a llegar gracias a la tecnología blockchain y a la criptoeconomía. Se está creando un  nuevo y complejo ecosistema de activos digitales, la tokenización, que probablemente revolucione el futuro de todo, cambiando la manera en la que se produce el intercambio de valor entre personas y organizaciones, transformando la economía y digitalizando los servicios financieros.

Tecnología blockchain

Para entender la tokenización hay que entender los beneficios que ofrece la tecnología blockchain (o cadena de bloques). Estos vienen por la seguridad y la confidencialidad en el intercambio de la información. Es prácticamente imposible su alteración y por introducir el concepto de la descentralización de la confianza. Básicamente, funciona encadenando bloques de datos. Cada uno de estos bloques contiene información acerca de la operación que se está realizando. Los elementos iniciales y finales del bloque se relacionan, respectivamente, con el bloque anterior y posterior. De este modo, la modificación de un bloque de datos afectaría a toda la cadena al completo no siendo posible su alteración.

La base de datos no está centralizada en un único sitio y está distribuida entre los usuarios. Esto quiere decir que son varios ordenadores los que operan simultáneamente con la cadena. Esto significa que ésta no puede atacarse si no es de modo coordinado. No hay una autoridad que ejerza de árbitro. Es una red descentralizada. Este registro distribuido es lo que hace inviolable el registro.

Es en la confianza en lo que se sustentan todos los servicios financieros centralizados que conocemos. La descentralización de la misma es lo que hace de blockchain tan disruptivo para el sector financiero.

Criptoeconomía

La criptoeconomía se caracteriza por aplicar técnicas criptográficas y herramientas tecnológicas para pensar y diseñar mecanismos económicos. La criptografía ofrece la posibilidad de crear protocolos de seguridad para asegurar la validación o verificación de los datos con objeto de garantizarse la seguridad y la confidencialidad de las transacciones. Básicamente, consistiría en la resolución de una especie de puzles complejos con técnicas matemáticas de cifrado o codificado con la ayuda de la tecnología.

Desde que nació el bitcoin en 2008, han ido surgiendo más de 8.000 criptoactivos o criptodivisas, cada uno cifrado y protegido por un protocolo o unas reglas criptográficas determinadas. Para ejecutar una transacción o realizar una tarea, bien se resuelve un “puzle matemático” (proof-of-work),  o bien, una parte de la red actúa como validador (proof-of-stake). En este último caso, hay un menor consumo de energía que en la prueba de trabajo (minado).

Tokenización

El token lleva con nosotros desde hace miles de años. Los primeros eran de arcilla y se utilizaban para contar y tener el control del aceite, el trigo y el ganado.  Con la “tokenomics” (la tokenización), surge el token digital que es un medio para representar cosas del mundo real. Es una unidad de valor que simboliza digitalmente el valor de un activo. Al poseedor del token se le confiere la propiedad de otro activo o el derecho de usar un producto o un servicio.

Los tokens digitales se suelen construir con la blockchain de Ethereum, protocolo que permite la creación de  “smart contracts”, o contratos inteligentes, que facilitan realizar transacciones y negocios entre desconocidos de manera fiable y sin necesitar un intermediario de confianza. Los contratos inteligentes unen el mundo tecnológico y el legal.

Ejemplos de casos de uso de tokens

Uno de los usos más extendidos de la tecnología blockchain está siendo en las finanzas, lo que ha venido a denominarse “Finanzas Descentralizadas” (DeFi o Decentralized Finance) y  se están creando equivalentes para cada instrumento financiero o función. Se está tokenizando dinero  y transferencias internacionales, financiaciones, derivados, pagos, acciones,  actividades de banca de inversión, brokers, seguros y gestión de activos. Se están creando activos digitales que son más fáciles de guardar, más sencillos de manejar y más rápidos de negociar.  Un ejemplo de ello es Securitize (securitize.io), startup fundada en 2017. Cuenta en su capital con el respaldo de Banco Santander y de Morgan Stanley. También, se utiliza blockchain para comprar y subastar obras de arte creando tokens que se diferencian entre sí y que son únicos (NFT o Non-Fungible Tokens).

La tokenización han llegado a España y ya podemos ver ejemplos en diferentes industrias:

Neobanco 2gether (2gether.global)

Ha creado un modelo colaborativo con su comunidad de reparto de todo el valor que generan los proyectos en los que participa mediante el token 2GT, emitido en 2020.

Navegador Brave (brave.com)

Se protege la información de navegación de los usuarios y se les paga con tokens (BAT o Basic Attention Tokens) por permitir que se les muestre publicidad. Los usuarios pueden controlar sus datos personales,  restringir los anuncios que les son mostrados, conseguir mayor velocidad de navegación y obtener recompensas (Brave Rewards) por los anuncios que visualizan.

Hostelería (foodcoin.global)

En julio 2021 ha nacido en la Calle Ponzano de Madrid un sistema de tokens creado por y para hosteleros. Cada uno podrá crear su propio token con el que recompense a sus clientes con “foodcoins”, incentivando el consumo, su acumulación y permitiendo el pago con ellos mismos a través de una app.

Tokenización de un fondo de inversión (Renta 4 Banco y Allfunds Blockchain)

Un proyecto muy avanzado que se encuentra dentro del espacio controlado de pruebas (sandbox) de la CNMV. Se trata de crear el primer fondo de inversión tokenizado del mundo. En él, el inversor se beneficia de una mayor eficiencia, seguridad, rapidez y transparencia en su fondo de inversión. Puede llegar a traspasarlo casi en tiempo real.

Probablemente, la economía del futuro será una economía tokenizada y lo que hoy nos parece tan lejano, será una realidad dentro de unos años. Accederemos desde  el móvil a un wallet donde tendremos guardados nuestros criptoactivos y podremos utilizarlos y traspasarlos de forma instantánea, al igual que hacemos hoy con el traspaso de dinero mediante Bizum.